El segundo día de la Innovation Tech Week 2024 dejó en claro que la verdadera innovación no sucede en silos. Bajo el título “Startups + Corporations: Tendencias de la Innovación Corporativa”, el martes 4 de junio se abrió paso una conversación urgente, profunda y desafiante: ¿cómo pueden las grandes empresas y las startups colaborar para generar valor real en la industria?

Con voces referentes de LATAM, se discutió el choque (y el potencial encuentro) entre la agilidad emprendedora y la estructura corporativa. Un intercambio honesto sobre cultura, riesgo, procesos, liderazgo y el rol del fracaso en la innovación.

Cómo fue el panel: visiones complementarias para una misma pregunta

Moderado por Julián Drault —cofundador de varias startups, líder global en emBlue, Leaf y SquadS Ventures— el panel fue una síntesis de experiencias reales en ambos mundos: el corporativo y el emprendedor. Con más de 20 años en el mundo digital, Drault llevó adelante un diálogo con foco en lo concreto: ¿qué pasa cuando una corporación quiere innovar pero no tiene el mindset emprendedor? ¿Y cómo pueden las startups sumar valor sin perder velocidad ni autonomía?

El panel reunió a:

  • Susana Yañez Mantilla, Sales Manager for Startups en Amazon Web Services (AWS) para LATAM.
  • Alejandro Mashad, Director del Centro de Emprendimiento en Universidad de San Andrés y cofundador de Somos Edison.
  • Daniel Marcelo Sánchez, CEO de Adviters, consultora especializada en transformación digital y cultural.
  • Jaime Sotomayor, Managing Partner del fondo de inversión Worthit y Director de SHIFT Perú.

El método AWS: cultura de innovación constante en una corporación global

Desde Amazon Web Services, Susana Yañez explicó con claridad cómo una empresa de escala global puede seguir innovando de manera ágil. Y no es solo con tecnología: es con cultura, procesos y visión a largo plazo.

AWS se apoya en cuatro pilares fundamentales:

  1. Obsesión por el cliente: todas las ideas, productos y estrategias parten de entender qué necesita el cliente —incluso antes de que él lo sepa.
  2. Autonomía para los equipos: no hay innovación sin empoderamiento. Los equipos necesitan margen para probar, fallar y decidir.
  3. Working Backwards: una metodología que parte del resultado final deseado y construye el producto desde ese lugar.
  4. Aceptar el error como parte del camino: si no hay espacio para fallar, no hay espacio para innovar.

Lo más poderoso fue su mensaje central: la innovación no se decreta, se diseña —con cultura, procesos y espacio real para explorar.

Emprendedores como motor de la innovación: el punto de quiebre

Alejandro Mashad, desde una mirada más filosófica y estructural, dejó una frase que marcó el panel:
“No hay innovación sin emprendedores. El innovador es el que vive el problema y crea la solución que todavía no existe.”

Desde su rol en la formación de nuevos emprendedores, Mashad señaló que la mayoría de las innovaciones no surgen dentro de las grandes corporaciones, sino en los márgenes, en esos espacios donde alguien vive el problema y se obsesiona por resolverlo.

Además, dejó una reflexión potente para el mundo corporativo: muchas veces, las empresas quieren innovar, pero no tienen emprendedores internos. Y sin esas personas inquietas, obsesivas, iterativas, la maquinaria se vuelve lenta, defensiva y conservadora.

Corporaciones: ¿por qué cuesta tanto asumir riesgo?

Daniel Sánchez trajo la experiencia concreta de trabajar con grandes empresas que buscan transformarse. Desde su rol en Adviters, remarcó que el principal obstáculo para innovar no es la falta de presupuesto ni de tecnología: es el miedo a perder lo que ya tienen.

Las corporaciones tienden a proteger su core. A evitar errores. A reducir el margen de incertidumbre. Pero esa lógica, que alguna vez fue garantía de estabilidad, hoy las vuelve lentas frente a competidores más chicos y ágiles. Si no incorporan riesgo calculado en sus estrategias, corren el peligro de ser desplazadas por actores que se mueven más rápido y se animan a romper lo establecido.

Innovar, entonces, no es solo sumar tecnología: es aceptar que parte del negocio debe moverse con una lógica distinta a la habitual.

Startups B2B: soluciones listas para escalar (si las dejan)

Jaime Sotomayor, desde el mundo del venture capital, fue claro: las startups ya tienen las soluciones que muchas industrias necesitan. Lo que falta es que las corporaciones estén listas para adoptarlas.

Desde Worthit, su fondo especializado en startups B2B y SaaS, Sotomayor invierte en compañías que crean soluciones concretas para los desafíos operativos, logísticos y tecnológicos de grandes empresas. ¿Qué ve del otro lado? Una enorme oportunidad, pero también una barrera cultural y estructural: demasiadas empresas aún subestiman el valor que una startup puede aportar, o exigen procesos eternos de validación que matan la agilidad.

El mensaje fue directo: “Si las grandes empresas no se abren a colaborar con startups, van a seguir perdiendo tiempo y eficiencia.”

¿Qué aprendizajes dejó este panel sobre innovación corporativa?

Este segundo día de la Innovation Tech Week dejó más que ideas: dejó alertas y oportunidades para todos los actores del ecosistema.

  • Las grandes empresas necesitan aprender a convivir con el riesgo, si quieren seguir siendo relevantes.
  • Los emprendedores son actores clave en la creación de soluciones nuevas: no son proveedores, son aliados estratégicos.
  • La transformación digital es, ante todo, una transformación cultural: sin nuevas formas de pensar, ninguna tecnología alcanza.
  • El vínculo entre startups y corporaciones no es lineal ni sencillo, pero es necesario. Colaborar es clave para escalar innovación real.

Nota realizada por Innovation Tech Week.

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